J. Campos, médico naturópata: "La miopía se cura"

Fragmento de la entrevista realizada el pasado 28 de junio en La Contra de La Vanguardia a Jordi Campos, médico naturópata:

¿Cómo llama a esta medicina?
Medicina holística, suma de medicina psicosomática y medicina natural. Como base, mis pacientes adoptan la dieta vegetariana, en su mitad crudívora.

¿Qué enfermedades aborda así?
Disfunciones visuales, alérgicas, dérmicas, reumáticas, artríticas, anímicas... Prescribo dieta vegetariana y un cambio de actitudes.

¿Actitudes?
Los pensamientos, las palabras y los actos ¡son muy poderosos y pueden hacer enfermar tu cuerpo! Sanando actitudes -ideas, palabras, hábitos...- sana el cuerpo.

¿Y así trata disfunciones visuales?
¡Sí! El 60% de la población europea usa gafas: enfermedad de la civilización. ¡Y la miopía se cura! Llevas gafas: por miopía, ¿no?

Desde los 10 años. Hoy, diez dioptrías.
Cuantos más años lleve tu ojo con gafas, y cuantas más dioptrías tenga, más difícil para ese ojo dejar de ser miope. ¡Pero se puede! Un paciente mío con 10 dioptrías... dejó de ser miope en 18 meses: cero dioptrías.



Me sorprende. ¿Cómo es posible?
El miope suele serlo a causa de una personalidad sensible, con tendencia a retraerse, a ver amenazas afuera, a tener miedo, a recogerse en el intelecto.

Me reconozco así cuando era niño.
Esa tensión interna te provocó la miopía. Fue erróneo graduarte lentes cuando todavía tenías poquitas dioptrías e ir aumentando su graduación cada vez: ¡el ojo se acostumbró, no tuvo oportunidad de reponerse!

¿Acaso podía haberse repuesto?
Sí. El ojo es terminación del sistema nervioso, espejo del alma... Y eso va cambiando. ¡Lo primordial es ser consciente de tus tensiones y miedos, y modificar esas actitudes!

¿Y luego?
Quítate las gafas. Contacta con la naturaleza. Pasea por el campo. Mira a lo lejos. Practica técnicas de relajación y respiración...

Pero es que sin gafas ¡estoy perdido!
Si durante el tratamiento te las pones lo mínimo posible, y vas disminuyendo paulatinamente su graduación..., tu ojo vuelve a esforzarse para ver bien lo que pasa alrededor.

¿Qué más necesitaría para lograrlo?
Alegrías. Y, sobre todo, una fortísima motivación: ¡sin eso no hay dieta vegetariana que valga! El ojo acaba por reflejar tu claridad interior. Y brillará más.

Comentarios

  1. Hola, Elena!!

    Muy buen artículo!!!
    Yo lo leí el otro día, cuando lo publicaron en la Contra. Me pareció muy interesante por dos cosas:
    1.- Este hombre parte en sus recomendaciones de la dieta vegetariana y en el cambio del modo de vida. Es justo justo justo lo que no solemos hacer de ninguna manera. Preferimos la pastilla o el suplemento antes que cambiar.
    2.- La segunda cosa es que tiene una consulta en Alemania y esto me hace pensar que debe de ser la única forma de que le hagan caso, porque si no, a un pobre naturista, vegano y ajeno a la alopatía no le hace caso ni el gato.
    Finalmente, me resultaron muy clarificadores los comentarios que hicieron los lectores, especialmente uno que no se creía de ninguna manera que la miopís pudiera curarse y le llamaba de todo.
    Resumiendo, muy interesante, pero creo que necesitaremos más crisis y cien años más de miseria para que la gente confíe en la naturopatía y sus recomendaciones.

    Un fuerte abrazo
    Andrés

    ResponderEliminar
  2. Hola Andrés!
    Totalmente de acuerdo. Pero igual que a los pacientes les da mucha pereza cambiar la alimentación, cuando lo hacen la mejoría es inmediata. Es maravilloso cuando lo descubren.
    Y en Alemania por supuesto que están a años luz....
    Otro abrazo para ti,
    elena

    ResponderEliminar
  3. Cambiar un habito que es llevado por años no es fácil, pero si los beneficios son muchos debería adoptarse tal medida y realizar una dieta estricta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario